Oreja de peso para Diego Urdiales en Bilbao

El torero ha firmado la primera de sus dos actuaciones en las Corridas Generales de Bilbao. Urdiales, se reencontraba con los toros de Victorino Martín, hierro con los que el arnedano ha firmado importantes actuaciones en el Botxo.
Urdiales ha roto la tarde viéndose, en primer lugar, con un Victorino que no dejaba reponer, de embestida peligrosa, sin finales y buscando siempre los tobillos. Y Bilbao se ha visto en blanco y negro, con un Urdiales que ha lidiado al cárdeno, a la antigua usanza, desde el saludo capotero, y eso también es torear. Ha entendido al toro en los primeros compases de la lidia. Con la muleta, a pesar de la tremenda dificultad del de la A coronada, Urdiales lo ha intentado por ambos pitones y ha sufrido momentos de verdadero aprieto. La tensión ha llegado a los tendidos que han entendido a la perfección la forma de obrar del diestro.
El torero riojano, se ha perfilado para entrar a matar con despaciosidad, ha marcado los tiempos y se ha tirado con todo, la estocada ha sido efectiva y el toro ha doblado. Y Urdiales, y su toreo de otro tiempo, han recibido una calurosa ovación.
En el cuarto de la tarde, segundo del lote de Urdiales, se ha abierto de capote con la suavidad del que torea de salón. Compás abierto, muñecas que se mecían como los juncos de las riberas y el toreo. Ha sido generoso Urdiales a la hora de colocar al astado en suerte para encontrarse con el caballo, algo que la afición ha valorado. El temple y la pureza han continuado brotando con la pañosa del arnedano: el toreo. Se ha parado el tiempo, y han brotado los naturales, y los derechazos y la colocación: la perfección. La tizona no ha querido entrar a la primera, aún así, la plaza en pie y tras una estocada que ha entrado a la segunda ha inundado de pañuelos blancos los tendidos de Bilbao. Una oreja, que vale su peso en oro, no resume la importante tarde de Urdiales en la quinta del abono bilbaíno.
Alternaban también Manuel Escribano, a quien no se ha acabado de ver en el que ha sido su primero. En el quinto de la tarde ha ido a portagayola, se la ha jugado en banderillas pero con la muleta no ha terminado de ajustarse a la embestida de los toros del de Galapagar. Ha cortado una oreja, con petición de la segunda que, con buen criterio, el palco no ha concedido. Escribano, a petición popular, ha dado dos vueltas al ruedo con bastantes protestas como banda sonora.
Cerraba cartel Paco Ureña, que se encuentra en un momento extraordinario, ha interpretado el toreo en el tercero de la tarde, jugándosela, metiendo los riñones y encajando la barbilla. Ha cortado una oreja unánime. En el sexto, se ha medido en primer lugar con un inválido de Victorino Martín que ha sido devuelto. Con el sexto bis, un astado de Santiago Domecq, poco ha podido hacer, ya que el animal ni quería, ni servía.
FICHA:
Toros de Victorino Martín, que no han cumplido las expectativas, para:
DIEGO URDIALES: ovación y oreja.
MANUEL ESCRIBANO: silencio y oreja.
PACO UREÑA: oreja y silencio.