La reina Letizia pide en San Millán un lenguaje periodístico claro y riguroso

Ceniceros afirma que la utilización de un lenguaje claro “es el reto que todos los hablantes tenemos”. El presidente del Gobierno riojano recuerda que “el primer texto en español surgió” en el monasterio de San Millán “y surgió porque el glosador quería hacerse entender”.
El presidente de la Comunidad de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, ha afirmado que “la claridad y el lenguaje claro es el reto que todos, absolutamente todos, los hablantes tenemos” y ha señalado que “el hecho de que hoy en día la información esté más accesible que nunca, no implica necesariamente que sea comprendida”.
En este sentido, ha considerado que “la información que no se comprende no genera conocimiento sino ruido” y ha apuntado como una de las posibles soluciones a este problema el tema elegido para la duodécima edición del Seminario Internacional de Lengua y Periodismo que organizan la Fundación San Millán de la Cogolla y Fundéu-BBVA: Lenguaje claro, reto de la sociedad del XXI, inaugurado por la reina Letizia.
En su intervención en la inauguración de este seminario, el presidente del Gobierno de La Rioja ha recordado que el primer texto en español surgió en el monasterio de San Millán de la Cogolla y “surgió porque alguien quería que sus oyentes lo entendieran, buscaba claridad y comprensión y lo hizo en la lengua en la que sabía que lo iban a entender”.
“Surgió porque el glosador quería hacerse entender, quería que se comprendiera lo que decía y lo hizo”, ha declarado en referencia a la famosa ‘glosa 89’, escrita en el códice emilianense 60, que, como señala el especialista Claudio García Turza, es la primera manifestación en todos sus niveles lingüísticos de la lengua iberorromance y, por primera vez e intencionadamente, está escrita en su integridad de una manera, a la española.
José Ignacio Ceniceros ha agradecido a la reina Letizia su presencia en La Rioja para inaugurar este seminario, así como el apoyo constante de la Corona a los monasterios de Suso y Yuso desde su declaración en 1997 como Patrimonio de la Humanidad.